Por Enrique Ciro Quispe Oqueña
Director del Grupo de Investigación en Energías, GIEN de la UAO
Departamento de Energética y Mecánica, facultad de Ingeniería
 

La actual situación energética, ambiental y social nos hace tomar conciencia de que solo tenemos un planeta, que los recursos naturales de los cuales disponemos son finitos y que por lo tanto al usarlos irracionalmente, dañamos el medio ambiente, nos estamos perjudicando a nosotros mismos y poniendo en peligro el futuro de las nuevas generaciones. Por lo tanto, es indispensable tomar decisiones en el campo energético, ambiental y social que nos lleven a un desarrollo sostenible para nuestra sociedad.

Actualmente el sistema económico mundial está basado en el uso de combustibles fósiles como recurso energético, sin embargo, debemos considerar que éste recurso es finito y que los estudios muestran que su uso genera emisiones de dióxido de carbono, CO2, lo cual contamina el medio ambiente y acelera el cambio climático. Esta situación ha dado lugar a la búsqueda de fuentes de energía renovables para sustituirlos gradualmente y al desarrollo de tecnologías para reducir el consumo energético que hoy se conocen como ‘Gestión y eficiencia energética’.

La actividad industrial es una característica del mundo moderno, en esencia una industria se organiza para transformar las materias primas en bienes y servicios mediante la utilización de sistemas de máquinas y fuentes de energía, pero sus procesos generan desechos. Al iniciarse la revolución industrial lo más importante era la producción de bienes sin importar la calidad del producto, los desechos producidos ni el consumo energético. Hoy las cosas han cambiado con la globalización de los mercados, el problema ambiental y la crisis energética, pues las empresas deben producir con calidad IS0 9000, sus procesos deben respetar el medio ambiente, de acuerdo con la Norma IS0 14000 y la energía debe ser usada eficientemente de forma que se reduzca su consumo sin afectar la producción.

En este contexto si los industriales se preguntan ¿qué alternativa existe para reducir el costo del consumo energético y disminuir la contaminación del medio ambiente?, la respuesta es: la gestión y la eficiencia energética representan hoy la alternativa más viable para disminuir el consumo y la contaminación ambiental sin alterar la producción, pero ¿qué entendemos por gestión y eficiencia energética?

La gestión y la eficiencia energética son dos tecnologías complementarias: la eficiencia energética está constituida por un conjunto de tecnologías que logran que los equipos operen optimizando el consumo de energía aumentando por lo tanto la eficiencia de operación.

Por su parte, la gestión energética es una tecnología que permite administrar eficientemente la energía usando indicadores que hacen que los procesos productivos sean más eficientes. Así pues, la eficiencia energética está centrada en equipos y la gestión energética está centrada en los procesos, de allí que sean herramientas complementarias.

Por eso cuando decimos que la gestión y la eficiencia de la energía son hoy un buen negocio, es porque el consumo energético de una industria se puede reducir hasta en un 25% sin gastos en nuevos equipos aplicando la gestión energética. De igual manera la inversión en equipos eficientes tiene un retorno de inversión rentable, por eso hoy las grandes empresas del mundo invierten en eficiencia energética.

Es así como la exitosa aplicación de la eficiencia energética en los países industrializados llevó a que en el año 2007 la United Nations Industrial Development Organization – Onudi, encargara a la ISO desarrollar una norma de gestión energética. En el año 2008 la ISO creó el comité técnico encargado y luego de tres años de trabajo la Norma ISO 50001, Energy Management Systems, fue promulgada.

Desde la Universidad Autónoma de Occidente, se han realizado múltiples aportes a la región y al país en el campo de la gestión y la eficiencia energética, a través del Grupo de Investigación en Energías, GIEN, de la facultad de Ingeniería, quien viene trabajando en el tema desde el año 2000.

En el año 2007 en el marco de un proyecto financiado por Colciencias y la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, se desarrolló en conjunto con la Universidad del Atlántico, el ‘Sistema de Gestión Integral de la Energía’, SGIE, para el sector productivo nacional. Este sistema fue presentado en la reunión de la Onudi y la ISO en Sao Paulo el año 2008 como sistema de gestión energética colombiano.

Desde ese momento la Autónoma de Occidente participó activamente en el desarrollo de la nueva norma ISO 50001, Comité Técnico ISO/TC-242 Energy Management Systems y estuvo presente en la reunión de la ISO en Beiging, China en el 2010, donde se aprobó el borrador final. Así mismo la Autónoma de Occidente participa en el Comité Técnico 228 Gestión Energética de Icontec que desarrolla la Guía de Aplicación de la ISO50001 para Colombia.

 

Aportando a la eficiencia energética desde la academia

 

La trayectoria de la Universidad Autónoma de Occidente en el campo de la eficiencia energética tuvo dos reconocimientos importantes en el 2010. Fue designada como miembro de la Red de Conocimiento en Eficiencia Energética del ‘World Energy Council’, WEC, así mismo el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, Cyted aprobó la financiación de la ‘Red iberoamericana de gestión y eficiencia energética para el desarrollo sostenible’, donde participan universidades de España y Latinoamérica, propuesta donde participó la Autónoma de Occidente por Colombia. De igual manera la facultad de Ingeniería de la Institución en el año 2005 creó la especialización en Eficiencia Energética y en el 2009 la maestría en Ingeniería con énfasis en Ingeniería Energética.

Actualmente la Universidad Autónoma de Occidente lidera a nivel nacional la implementación del ‘Sistema de gestión integral de la energía para el sector empresarial’ y la aplicación de este Sistema, desde el 2007, ha dado excelentes resultados en industrias como Fagrave, Biofilm, Cerromatoso, Cementos Argos y actualmente en Ecopetrol, obteniendo ahorros hasta del 15% de la energía sin realizar inversiones en tecnología.

La Universidad coordinó en el Valle del Cauca, el proyecto nacional financiado por Colciencias y la UPME, donde se aplicó el ‘Sistema de gestión integral de la energía’ en cinco ciudades del país, para formar a 150 gestores energéticos avanzados en Colombia y 40 en el departamento del suroccidente colombiano.

En el Valle en particular y en Colombia en general los industriales están en un momento propicio para tomar la decisión de implementar la eficiencia energética en sus empresas y es una gran oportunidad donde tienen mucho que ganar: disminuir costos de energía, aumentar la productividad y disminuir el impacto al medio ambiente, es decir, tienen la oportunidad de hacer sus empresas más competitivas y sostenibles, que es lo que Colombia como sociedad necesita.

 

 

Norma internacional de la energía

La Norma de Energía, ISO 50001, es una iniciativa de varios países y organizaciones mundiales que consideran que la eficiencia energética, es el camino más rápido para impactar positivamente la crítica situación climática global, que están produciendo los Gases de Efecto de Invernadero, GEI. 

“Este programa estratégico busca que el país se prepare para tener una normatividad y un talento humano capacitado para hacer uso racional y eficiente de la energía. Esto se puede explicar de la siguiente manera: las empresas tanto medianas como grandes requieren ser competitivas, es decir, manejar la energía, sus costos y su consumo de una forma eficiente; entonces la importancia de esto es que la Norma y el MGIE les va a dar a las empresas una guía sobre como ser eficientes desde el punto de vista energético”. Magdalena Urhan, Directora de Investigaciones y Desarrollo Tecnológico de la Universidad Autónoma de Occidente.

Con este Modelo se busca que las empresas sean más competitivas y que reconozcan el uso y consumo eficiente de los recursos energéticos, pues por una parte contribuyen a los esfuerzos por un país sostenible ambientalmente, y por otra, les permitirá reducir costos de operación, representados en miles de millones de pesos.